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oct
29

Deporte y labor social de la mano

En nuestro deporte hay muchas historias que contar. Quiero compartir con ustedes una sin el ánimo de que sientan lástima, sino respeto.

Hace poco conocí a una joven de 17 años, bajita y con la piel bien tostada de vender con su madre bajo el sol en el mercado municipal de Soyapango. No diré su nombre porque no viene al caso; su historia, sí, porque tiene efecto motivacional.

Esta jovencita estudia por las noches, en el día vende verduras y  por la tarde se  distrae en lo que hoy la apasiona: el boxeo. Se pone los guantes y  casi a diario se entrena con un hombre al que ella misma describió como alto, de piel blanca y con apariencia de matón.

La niña accedió a contarme esta historia porque me dijo que le parecía “confiable”, pues yo un par de veces la vi competir en topes callejeros. Me contó que su madre no vende mucho y que cuando el “día está bueno” logra sacar unos siete dólares, de los cuales le regala dos, con los que viaja a entrenar con el “señor matón”.

“Hago un sacrificio, porque quisiera quedarme en casa viendo tele, pero me gusta mucho boxear, siento que me hierve algo por dentro”;  es, en pocas palabras, pasión.

Dice que cuando hay dinero va a entrenarse;   cuando no lo hay, pues se queda con las ganas. Me contó que el entrenador no le dice nada, “que llegue cuando pueda”, y así lo hace, pues no queda de otra. “El dinero no es de hule”, dice.

Me contó que su sueño es pelear en un cuadrilátero, de esos que ha visto en la tele, con cuerdas azules y rojas, con réferi que vigile cada paso y con la tradicional  campana al fondo que anuncia el inicio del combate. Ya era tarde, y la jovencita me dijo que tenía que seguir vendiendo zanahorias, porque había que sacar lo de la comida.

Algunos se  jactan de conocer “de primera mano”  las necesidades de los atletas, y se llenan la boca diciendo que los ayudan… esas sí son matonerías.



1 Comment to “Deporte y labor social de la mano”

  • avatar
    hcantor octubre 29, 2010 a las 4:00 pm

    Que linda historia y nitido seria poder ayudarle a la zipota a poder asistir a aprender algo de el”FAMSOSO HERNANDEZ” quien yo entiendo vive en Sivar estos dias.
    Maravillosos podriar llegar a ser el caso de la zipota de soya si algun apoyo llegara a existir.
    NO TE AWEBES BICHA!!

    saludos from LA

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